DECALOGO DEL BUEN DEPORTISTA (MARATONISTA)
1. Los buenos deportistas tienen capacidad de superación, son exigentes consigo mismos y les gusta hacer las cosas bien dentro y fuera de la pista. No se conforman con hacer las cosas regular, les gusta mejorar en el deporte, en los estudios, en su trabajo, en la relación con los demás.
2. Tienen sacrificio y constancia, no se rinden ante los problemas y siguen comprometidos con su deporte, luchando por mejorar. Todas las cualidades del deportista se pueden mejorar (fuerza, resistencia, técnica, etc.), eso requiere un largo aprendizaje y entrenamiento. Los resultados no se obtienen de la noche a la mañana.
3. Practican siempre el juego limpio y respetan las normas, no intentan ganar haciendo trampas: fingiendo lesiones, haciendo actos prohibidos o tomando sustancias peligrosas. Ganar haciendo trampas es peor que perder, además de no ser mejor que el otro como deportista tampoco se es como persona.
4. Los buenos deportistas disfrutan en el entrenamiento y la competición, se divierten practicando su deporte. Cuando aprenden algo nuevo, cuando terminan agotados de un duro entrenamiento o cuando afrontan una competición, siempre se sienten satisfechos por el esfuerzo realizado.
5. Cuando ganan, celebran su victoria con humildad y valoran el trabajo del contrario. Por eso, el buen deportista es modesto, respeta a su contrincante y siempre sigue intentando superarse a sí mismo. Esa es la mejor recompensa que puede recibir, el orgullo de hacer lo que le gusta y hacerlo bien, no los trofeos ni el dinero.
6. Cuando pierden, no buscan excusas, felicitan al ganador y aprenden de los errores para mejorarlos en el entrenamiento y poder evitarlos la próxima vez. Debemos felicitar al ganador y no envidiar su triunfo, esta vez ha sido mejor que nosotros y eso merece nuestro
7. Saben cuidarse: descansar, comer y beber adecuadamente, prevenir y curar las lesiones. El deporte no termina después de la competición ni tan siquiera después del entrenamiento. Tan importante es entrenar como descansar adecuadamente, seguir los consejos del médico ante una lesión y alimentarse sana y equilibradamente.
8. Practican el compañerismo por encima del lucimiento personal. Un deportista nunca llega solo a la meta, detrás de él están sus compañeros, entrenadores, amigos, familiares y todos los que forman parte de su esfuerzo deportivo.
2. Tienen sacrificio y constancia, no se rinden ante los problemas y siguen comprometidos con su deporte, luchando por mejorar. Todas las cualidades del deportista se pueden mejorar (fuerza, resistencia, técnica, etc.), eso requiere un largo aprendizaje y entrenamiento. Los resultados no se obtienen de la noche a la mañana.
3. Practican siempre el juego limpio y respetan las normas, no intentan ganar haciendo trampas: fingiendo lesiones, haciendo actos prohibidos o tomando sustancias peligrosas. Ganar haciendo trampas es peor que perder, además de no ser mejor que el otro como deportista tampoco se es como persona.
4. Los buenos deportistas disfrutan en el entrenamiento y la competición, se divierten practicando su deporte. Cuando aprenden algo nuevo, cuando terminan agotados de un duro entrenamiento o cuando afrontan una competición, siempre se sienten satisfechos por el esfuerzo realizado.
5. Cuando ganan, celebran su victoria con humildad y valoran el trabajo del contrario. Por eso, el buen deportista es modesto, respeta a su contrincante y siempre sigue intentando superarse a sí mismo. Esa es la mejor recompensa que puede recibir, el orgullo de hacer lo que le gusta y hacerlo bien, no los trofeos ni el dinero.
6. Cuando pierden, no buscan excusas, felicitan al ganador y aprenden de los errores para mejorarlos en el entrenamiento y poder evitarlos la próxima vez. Debemos felicitar al ganador y no envidiar su triunfo, esta vez ha sido mejor que nosotros y eso merece nuestro
7. Saben cuidarse: descansar, comer y beber adecuadamente, prevenir y curar las lesiones. El deporte no termina después de la competición ni tan siquiera después del entrenamiento. Tan importante es entrenar como descansar adecuadamente, seguir los consejos del médico ante una lesión y alimentarse sana y equilibradamente.
8. Practican el compañerismo por encima del lucimiento personal. Un deportista nunca llega solo a la meta, detrás de él están sus compañeros, entrenadores, amigos, familiares y todos los que forman parte de su esfuerzo deportivo.